Se
trata de una gama de champús sólidos veganos y no testados en animales (cruelty
free). Al no estar embotellado, se ahorra el consumo de plástico, a lo que se
le suma la comodidad de transportarlo y que dura hasta 50 lavados. Cada
pastilla de champú sólido equivale a dos botellas de champú líquido.